Empece con miedo, con ese miedo que he tenido siempre.
Miedo a cualquier cosa, a todo.
Empece sintiendo algo similar a la indiferencia.
Indiferencia ante ti, ante todo.
No esperaba nada de ti, y mucho menos de mi.
Jamas reaccione ante lo que ocurría.
Seguí sin dimensionar cada una de mis decisiones.
Accedí a ti.
No se como ni de que manera.
Termine con todos mis planes,
planes que sin duda jamas llevaría a cabo.
Se que no lo hice por ti.
Decidí contarte cada uno de mis secretos,
me propuse no mentir.
Decidí mostrarte cada una de mis debilidades.
Mis espacios vacíos sin el afán de que tu,
o yo, ni siquiera juntos los llenáramos.
Jamas espere nada de ti, ni de mi, ni de lo nuestro.
Y hoy de la misma forma de la que alguna vez te hable de el,
pienso hablarte de ti....
Bien sabes que en ocasiones yo no me sentía lista para nada,
y sin embargo tu me has quitado todo el miedo,
todo el arrepentimiento, todas las ideas equivocadas.
Aprendi a mirarte diferente, aprendi a ser diferente.
Mostrarme tal cual, sin miedo a que "tu no entiendas"
Vaya que he crecido, porque te quiero.
Te quiero de una manera especial.
Única.
Aveces me aterroriza la forma en la que te quiero.
Es que tienes justo lo que no quiero,
o tan solo lo que no esperaba.
Podría agradecerte lo que haces por mi,
pero ese no es mi estilo.
No es mi estilo llenarte de palabras,
sin embargo tu lo has hecho tan natural,
tan facil.
Tal vez suene exagerado,
mas sabiendo el poco tiempo que llevamos.
Pero creo que esto que siento es precisamente eso
Una sobredosis de sentimientos,
que sin duda me han llenado.
... Para ese chico que tiene justo lo que no quiero,
pero en el no luce mal la palabra "cursi"
No hay comentarios:
Publicar un comentario