Hoy se me perdió el cielo,
ese que creía poder tocar con la punta de mis dedos,
ese que visitaba cada vez que recordaba tus ojos.
Lo he perdido,
se ha marchado su color,
las nubes se han caído dejando nada mas que
neblina con un aire de soledad.
Respiro miedo.
He perdido el cielo en el que tu y yo vivíamos,
el testigo de cada uno de nuestros encuentros,
el cómplice de tantos pecados,
locuras de amor,
mi confidente que sabía todo lo que me pasaba estando frente a ti,
el cielo donde únicamente estábamos, tu, yo y el amor.
Hoy llueve,
no se de donde,
ni el porque de tanta fuerza.
Las gotas caen simultaneamente que mis lagrimas.
Hoy que se ha perdido el cielo,
ha llegado la tormenta.