Llamadas perdidas,
fotos borrosas,
recuerdos incompletos,
distancias inmensas,
señales invisibles,
sueños quebradizos,
sonidos distorsionados,
esperanzas endebles...
Y de nuevo yo,
de nuevo tu.
Tus manos rozando mi piel,
un completo descontrol.
Y me encuentro creyendo, anhelando,
pensando en ti, haciéndome una idea falsa
de ti, de mi, de un futuro incierto.
Y ya no duele, ya ni siquiera se siente.
Ya ni siquiera existes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario